Desde que estoy en consolidación ya no tengo esa necesidad imperiosa de comer algo que sea lo más parecido a pan puesto que tomo mi trocito diario y me quito todo el mono de golpe. Pero el fin de semana pasado se me antojó a la hora de cenar una hamburguesa con todos los ingredientes posibles y, como no podía faltar el bollito correspondiente, fue entonces cuando decidí revolver entre mis apuntes para buscar esta receta, que había hecho algunas veces estando en crucero y de la que tenía tan buenos recuerdos. Sé que la cogí del antiguo foro Dukaneando y lo que no recuerdo con exactitud es de quién surgió la idea, me parece que de una chica llamada Anita, no estoy segura, así que pido disculpas de antemano si me equivoco de autor.
La masa es bastante líquida y, para que quede con la forma redondita, hay que usar un bol pequeño ovalado, que se forra con papel de horno para que no se quede pegado. Lo ideal es hacerlo en el horno para que quede bien tostadito, aunque también se puede cocer en el microondas durante 2 minutos y medio o 3 a la máxima potencia. En este último caso, al quedar menos consistente y más pálido, es recomendable pasarlo después un poquito por la plancha ;)
La receta lleva el tolerado de la maicena y el opcional de las semillas de sésamo. Se puede tomar desde crucero, tanto en días PP como en días PV, añadiendo después el relleno según lo que corresponda.
Ingredientes (para 1 panecillo):
- 1 huevo
- 1 CS de queso fresco batido 0% MG (puede ser también 1 CS de queso de untar o 1 quesito)
- 2 CS rasas de maicena
- 2 CS rasas de leche desnatada en polvo
- 1 cc de levadura
- sal y semillas de sésamo (opcionales)
Elaboración:
- Precalentar el horno a 180º
- Poner todos los ingredientes (menos el sésamo) en un bol y batir bien a mano hasta que no queden grumos
- Forrar un bol con papel sulfurizado, volcar la masa en él, espolvorear con sésamo y hornear unos 20-25 minutos
- Dejar enfriar un poco sobre una rejilla y listo para rellenar con lo que se quiera












